Brújula de la Semana

Santa Fe ¿Faltan médicos o políticas de salud?

Contextos / Slider / 27/09/2020
Nota: Ignacio Cagliero | Producción: Germán Mangione y Federico Botti

La situación sanitaria en la provincia Santa Fe es crítica. Al anuncio sobre la extensión de la cuarentena por 15 días más en el sur santafesino, sobrevino la advertencia: quedan 43 camas de terapia intensiva en Rosario. A eso se suma un personal de salud diezmado por el virus, en condiciones de pluriempleo y mal pago. “Médicos no faltan, el problema es la orientación de la política pública”, aseguró Diego Ainsuain, presidente del Sindicato de Profesionales Universitarios de la Salud (SIPRUS).
El pasado 21 de septiembre el Hospital Provincial de Rosario (HPR) anunció una restructuración en su sala de terapia intensiva que permitió sumar unas 13 camas críticas. La noticia cayó como agua en el desierto en una semana donde, por primera vez, comenzó a hablarse de saturación del sistema de salud. Pero el límite no solo está marcado por las camas a disponibles, sino por el personal en condiciones de atender a los pacientes. El sábado 5 de septiembre se registró el primer fallecimiento de un médico producto del virus. Se trató del sanlorencino José Portillo. Solo 48 horas después, en la localidad de Esperanza, se contabilizó la segunda muerte de un trabajador de la salud con coronavirus.

“Tenemos este problema que agrava la situación de cansancio que hay en el personal de salud. Los trabajadores hace meses que están sin vacaciones, sin francos. Y a eso se le agrega que muchas veces están aislados y el trabajo recae sobre los que quedan”, señaló Rosalía Angaroni, subdirectora médica del HPR. La situación se complejiza más en las salas de terapia intensiva, que requiere de médicos con una preparación especial “que es difícil de conseguir y reemplazar”.

En esa misma línea se pronunció Sandra Maiorana, secretaria adjunta de la Asociación de Médicos de la República Argentina (AMRA) quien fue contundente al respecto: “Los insumos se pueden comprar, pero el recurso humano no se consigue en una góndola de supermercado”. Respecto a eso, la especialista aseguró que el personal disponible para atender a los pacientes en condiciones críticas es insuficiente: “La diferencia de la cantidad de profesionales que se necesitan para un paciente que está en una cama común, en comparación con el que está en unidad de terapia intensiva es abismal”.

Ante las dificultades que empiezan a presentarse en ese sentido, desde el Ministerio de Salud provincial convocaron nuevamente al trabajo al personal de salud que se encontraba licenciado por tener hijos a cargo. Por medio de la resolución 685 la cartera instó a los directores de los efectores públicos a “readecuar los horarios de prestación del servicio, organizando los turnos y rotaciones de sus dotaciones de personal, a fin de asegurar la cobertura de los mismos”. (

La resolución encendió la polémica y distintos gremios salieron al cruce. Desde AMRA señalaron que el problema está en muchos casos donde se da que madre y padre trabajan en el sistema de salud, y adelantaron que exigirán se contemple esa situación. “La línea fina está entre el derecho del que tiene que cuidar a menores, y el derecho del que está trabajando incansablemente. Y que no sabemos cuánto tiempo va a aguantar, y puede caer enfermo, y necesita que alguien lo pueda reemplazar”, señaló Maiorana.

Mal pagos

Por su parte, Ainsuain negó la falta de recursos humanos médicos en Santa Fe: “Todo esto está condicionado por los sueldos y condiciones que ofrece la provincia”. Para el dirigente, el sistema de salud público santafesino no termina siendo atractivo para los profesionales. “No es que no hay especialistas, hay muchos. Pero no se acercan a las convocatorias que hace la provincia. Desde el punto de vista salarial, los ofrecimientos están por debajo de lo que se hacen en otras provincias similares del país”, explicó.

Incluso, el referente Siprus consideró que muchos trabajadores aceptarían aumentar su carga horaria con tal de dar una mano en medio del aumento sostenido de contagios. Sin embargo, las posibilidades que ofrece la provincia en ese sentido no son buenas: “Además de ser malo económicamente no permite una ampliación de horas en blanco con personal que lo usaría para la pandemia y posteriormente lo podría usar en otras áreas que se necesitan”.

Según detalló el dirigente, el Gobierno provincial ofrece un trabajo en condición de monotributista por tres meses “con un sueldo cercano a la línea de pobreza”. Por lo tanto, los especialistas no se vuelcan al sistema público, y a los que ya están no les conviene ampliar su carga laboral. “La provincia este año no aumento un solo cargo de residencia para terapia intensiva”, señaló Ainsuain y agregó que en seis meses no se hizo nada por mejorar esa situación “cuando todos sabíamos que esto de definía en las terapias”.

Para Maiorana la situación en la que se encuentran los trabajadores de la salud no es nueva, y la pandemia solo vino a hacerla pública. A los bajos salarios y el pluriempleo, la dirigente de AMRA sumó el nivel de violencia que sufren muchos médicos en los lugares de atención. Desde amenazas verbales hasta agresiones agresiones físicas. “Esto ha pesado muchísimo, les hizo cuestionarse para qué trabajar de esto, para qué exponer sus vidas y las de sus familias”, expresó. “La moral de las y los profesionales está muy baja”, añadió.

Asimismo se agregan dificultades cotidianas del trabajo que aparecieron con la llegada de la pandemia. Según explicó Maiorana, la internación por Covid requiere de la implementación de elementos de bioseguridad que son complejos. La indumentaria, que se asemeja a la de un astronauta, molesta a la hora de respirar y dificulta el consumo de agua, pero se debe mantener la mayor parte de la jornada laboral: “El momento de quitarse los elementos es el más peligroso, en ese momento en donde más riesgo tienen de contagiarse”.

“El nivel de saturación de las y los profesionales es alto. Muchos en cuarentena, con Covid, y muchos con parte psiquiátrico por el estrés que produce esta situación”, expresó la referente de AMRA y agregó: “El personal de salud está absolutamente agotado y es insuficiente en este momento para abordar las necesidades porque las unidades de internación implican mucho personal”. Seis meses de pandemia en los que se les paga poco a los médicos, pero que los médicos pagan caro.

¿Qué se puede hacer?

Desde Siprus sostienen que los trabajadores de la salud no pueden estar exentos de las decisiones que se tomen desde el Estado, en medio de la pandemia. “Hasta ahora nos dejaron totalmente afuera”, aseguró Ainsuain.

El dirigente sindical señaló que hay una serie de puntos “a charlar” en la provincia de Santa Fe que pueden significar una mejora sustancial en las condiciones de trabajo. Entre ellas aumentar la carga horaria de forma voluntaria en los cargos de base, en determinadas especialidades, a condición de que una vez terminada la pandemia, parte de ese aumento vaya a reforzar otros sectores en donde tenga competencia.

También tienen una propuesta para combatir la falta de personal médico: “Tomar en forma estable a todos los residentes que terminan el 3º años de todas las especialidades críticas y de las áreas de clínica médica”. La iniciativa no es algo que no se haya hecho: la provincia de Buenos Aires pasó a planta permanente a unos 1.100 residentes. El ministro de salud bonaerense, Daniel Gollán, lo calificó como “un hecho histórico”.

No obstante, el punto principal a reforzar sigue siendo la cuestión salarial. Solo de esa manera va a haber más médicos que se quieran sumar a trabajar, señalaron desde Siprus. En ese marco y tras un largo reclamo, desde AMRA consiguieron una paritaria de emergencia para apenas mejorar las condiciones salariales de sus afiliados.

Según explicaron, se trata de un aumento no remunerativo y en negro, con la posibilidad de sentarse a discutir nuevamente en diciembre. “No es la forma en que nosotros negociamos como gremio habitualmente, pero entendíamos que era la forma de que llegue el aumento”, explicó Maiorana.

A pesar de no ser remunerativo el aumento alcanza a los jubilados. Según explicaron, una parte se va a cobrar de acuerdo a la carga horario y otra como suplemento por la tarea de riesgo. Pero el punto a favor de la negociación es la promesa de que todos los trabajadores monotributistas y contratados, hasta el 31 de enero de 2018, puedan tener su correspondiente cargo.

Un pico que no se ve

Está claro que las condiciones de trabajo de los médicos impactan no solo en su propia salud, y los consecuentes contagios del personal médico, sino también en su capacidad de dar respuesta a la situación sanitaria cada vez más delicada. Por eso es importante que esas mejoras se discutan ahora antes que el sistema de salud llegue a un colapso definitivo.

En ese sentido, desde el Hospital Provincial remarcaron que estamos con un número alto de contagios diarios, pero es difícil saber si estamos ante un “pico” en Rosario. «Depende mucho de que la gente tome conciencia y siga cuidándose», expresó Angaroni y agregó: «Desgraciadamente, hasta que no consigamos una vacuna nos expone a las infecciones. Cada vez que hubo un acontecimiento para festejar, inmediatamente aumentaban los casos en la ciudad. Realmente es muy complicado y el pico no creo que haya llegado todavía».

Desde AMRA coinciden en lo delicado de la situación y estiman que se va a extender por lo menos durante seis semanas más. “Las primeras proyecciones que se hacían en Santa Fe decían que íbamos a llegar a 20 mil contagios, ahora hablan de 40 mil con posibilidades de que sean más”, detalló Maiorana.

Finalmente, el pico que preveían para mediados de julio, estiman que llegará para finales de octubre. El temido invierno pasó y llegan las altas temperaturas. Resta un mes para recomponer el sistema de salud. Aunque a esta altura eso ya no parece ser una cuestión de tiempos, ni de climas: depende de una decisión política.


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