Brújula de la Semana

Prevenir para no curar, cerrar para no morir

Contextos / Slider / 09/09/2020

Ante la escalada de casos de Covid-19 en Rosario y la región los trabajadores reclaman un cambio en los protocolos sanitarios de las empresas y plantean “el cierre preventivo” ante el registro de casos. Pero el reclamo ya venía de antes.

Este viernes el gobernador santafesino Omar Perotti anunció nuevas medidas restrictivas que alcanzan a los departamentos Rosario, San Lorenzo, General López, Caseros y Constitución. Aunque se evitó decirlo en todo momento, los anuncios significan un retroceso a la “Fase 2” del aislamiento social preventivo y obligatorio, donde lo que se busca es reducir la circulación de gente a un 25% y así romper con la escalada sostenida de contagios en el sur de la provincia. Los números hablan por sí solos: del primero de agosto al 5 de septiembre Rosario sumó 5.048 casos de coronavirus, mientras que previo a eso solo se habían registrado 570.

Las restricciones no alcanzan al sector industrial que viene funcionando con los protocolos sanitarios de Provincia y Nación. Sin embargo, ante el agravamiento del panorama sanitario y la preocupación por la inminente suba de contagios dentro de las fábricas y talleres, los trabajadores del sector vienen pidiendo un cambio en las formas de funcionamiento que se resumen a dos cuestiones: testeos masivos hacia dentro de las empresas y la posibilidad del cierre preventivo ante la aparición de casos.

Al día siguiente de los anuncios, la Comisión Interna de Acindar (Villa Constitución) lanzó un comunicado detallando los pedidos y advertencias que eran un “secreto a voces” en las distintas empresas de la región. “Es de suma urgencia que se realicen los hisopados inmediatamente haya sospechas de contagio y también a los contactos estrechos de los sospechosos”, señala el escrito. Asimismo agrega que, ante las dificultades para identificar el origen de cada caso, se implementen los testeos serológicos a todos los trabajadores. Es decir, el test que detecta la existencia de anticuerpos y permite determinar si una persona ha tenido el virus.

Pero además el comunicado de los trabajadores de Acindar agrega un punto fundamental que hasta el momento parecía fuera de la discusión: la posibilidad de cerrar las plantas ante un caso positivo. “Entendemos que sería adecuado antes que empeore aún más la situación en la planta el cierre preventivo de la misma por un tiempo prudencial”, expresa y aclara que se busca proteger “a la comunidad en su conjunto”.

La advertencia va en beneficio no solo de los trabajadores y su familia, sino también de los propios intereses de la empresa  “antes que la cantidad de caso lleve al mismo cierre y por más tiempo”. Pasando en limpio, cerrar preventivamente para evitar un parate productivo mayor por falta de recursos humanos.

0800 Colapso

Silvio Acosta, delegado de Acindar, señaló que ya hubo casos positivos en la empresa y advierte que se están dando nuevos contagios en forma acelerada: “Del número de casos que hay en Villa Constitución gran parte tiene que ver con casos que están en la planta”. El dirigente aseguró que la situación es “crítica” y contó que la empresa debió dar de baja determinados sectores en algunos turnos por la falta de empleados, entre aislados y contagiados.

No obstante, Acosta enfatizó en algo: la empresa viene cumpliendo con los protocolos. El cuestionamiento es que, ante un nuevo panorama sanitario, el protocolo debe cambiarse. ¿Qué plantean los protocolos? Lo que ya se sabe: ante un caso positivo se deben aislar a todos los contactos estrechos de ese trabajador durante 14 días. “Eso se hace. El problema radica en que la provincia hoy está desbordada”, asegura Acosta.

“Vos llamás al 0800 y te demora 3, 4 o 5 días para hacerte el hisopado. Y mínimo 3 días para atenderte. El problema está en que cuando a vos te hacen el hisopado y te da positivo, recién ahí aíslan a los contactos estrechos. Mientras tanto, durante 4 o 5 días la gente circuló. Nosotros venimos diciendo que eso está mal y que es un problema. Pero no lo están tirando para atrás”, detalló.

En ese marco se circunscribe el pedido para que se incrementen los hisopados hacia dentro de las empresas. Pero las autoridades de la firma sostienen que eso es  trabajo del Estado provincial. Respecto a eso, Acosta recordó: “Hubo casos en que la empresa testeó y automáticamente se restringió el círculo de contagios. En cuestión de un día”.

Pero el delegado de Acindar también advierte que el aislamiento debe ser acompañado económicamente y remarca que las grandes firmas como Acindar tienen espalda para hacer frente a esta situación. “Estoy cien por ciento de acuerdo con el aislamiento y creo que es la única forma de resolver esto. Ahora, si al aislamiento no lo acompañas con plata va  a llegar un momento en donde esa contradicción entre enfermarte y comer, una de las dos va a predominar”, expresó Acosta y agregó: “Hoy cierra una pyme, cierra un negocio, un kiosco, pero no cierra el principal punto de contagio donde trabajan 2 mil personas”.

Según adelantaron los propios trabajadores de la empresa siderúrgica van a acercar el planteo a los concejales de Villa Constitución y a la propia intendencia, con el objetivo de que el reclamo sea oído en el Ministerio de Trabajo de la provincia.

 Se venía advirtiendo

Trabajadores de distintas empresas de la región venían advirtiendo sobre la preocupante escalada de casos dentro de las empresas y la necesidad de cerrar las puertas momentáneamente. En el caso de Gemplast, en Rosario, los trabajadores lanzaron un comunicado cuestionando que la empresa mantenga su planta abierta habiendo cinco casos confirmados de coronavirus y alrededor de 20 sospechosos. Después del comunicado los casos siguieron subiendo.

La Brújula se contactó con el entorno familiar de uno de los casos positivos para conocer la situación de la empresa. Según explicaron desde la familia, cuando el trabajador presentó síntomas, desde la firma lo aislaron y le pidieron que se comunique al 0800 de la Provincia, como indica el protocolo. Como no presentaba “todos los síntomas” no le indicaron hacerse el hisopado, pero al no mejorar su estado de salud decidió, por propia voluntad, presentarse en el Hospital Carrasco para realizarse el estudio que terminó siendo positivo. La misma situación se repitió con otros trabajadores.

“La empresa sacó un comunicado diciendo que se estaban tomando todas las medidas necesarias, que se estaban siguiendo los protocolos, que hicieron desinfección y que actuaron rápidamente. Pero en realidad están priorizando la producción y siguiendo con los turnos de 12 horas de lunes a lunes”, detallaron. “En ningún momento pensaron en cerrar por lo menos un sector, o cerrar la fábrica por un tiempo hasta saber cuál es la cantidad de casos y que tipo de contactos hubo”, agregaron.

Asimismo señalaron que en el comunicado pone el énfasis en la “responsabilidad individual” de cada trabajador y desliza que los contagios están vinculados a actividades que realizan los empleados por fuera de su horario laboral: “Se desligan de la responsabilidad cuando no es casualidad la cantidad de casos positivos que se dieron”.

Desde el propio entorno familiar reconocieron que la empresa se contactó a diario con los trabajadores que fueron aislados por  precaución para conocer si presentaban algún tipo de síntomas. Pero el cuestionamiento, al igual que lo planteado por Acindar, pasa por la necesidad de implementar hisopados masivos hacia dentro de las fábricas. “No están haciendo test a los contactos, están esperando que presenten síntomas para hacer los hisopados”, describieron.

Los trabajadores de la empresa continúan a la espera de que se tomen medidas más certeras para evitar la escalada de casos. Pero el rango de acción no es demasiado y mientras tanto deben seguir asistiendo a la planta: “Cuando comenzó a circular que había varios casos positivos y sospechosos, tenían miedo de presentarse a trabajar para no contagiar a la familia. Pero al mismo tiempo, siguió siendo más fuerte el miedo de perder el laburo».

En la misma sintonía va el reclamo de los trabajadores de Metalsur, en Villa Gobernador Gálvez. Los trabajadores se mantienen en alerta por la cantidad de casos que se vienen registrando pero la empresa sostiene que se están respetando los protocolos y tomando todas las medidas de prevención recomendadas. Uno de los casos positivos fue el encargado de herrería, sector donde trabajan unas 40 personas. Según cuentan los propios trabajadores, los cuarenta fueron hisopados.

Otro de los casos registrados fue el del enfermero de la planta “que anda por todos lados”. Por eso el pedido, antes de que la situación se siga agravando, es la de cerrar preventivamente. “La línea que se comenta es que la planta no tiene que cerrar”, contó uno de los trabajadores de la empresa a La Brújula. El planteo fue enviado al propio intendente de la ciudad pero no tuvieron respuestas y desde el gremio también sostienen que la empresa cumple con los protocolos. La pregunta es si, ante un agravamiento de la cuestión sanitaria, pueden seguir rigiendo los mismos parámetros de cuidado en las empresas.

El pedido de Sukerman

El accionar de las empresas ante los casos de Covid registrados entre sus trabajadores quedó expuesto con las declaraciones del ministro de Trabajo de la provincia de Santa Fe, Roberto Sukerman, quien cuestionó a los empresarios por ocultar contagios y no dar aviso a los órganos gubernamentales correspondientes: “El Estado no puede enterarse de los contagios por un medio de comunicación o la denuncia de un gremio”.

El enojo del funcionario llegó luego de que se detectaran 12 casos positivos en las cerealeras Cofco (Timbúes), uno en Bunge (Puerto San Martín) y uno en Renopack (San Lorenzo). Los casos se conocieron luego de la denuncia realizada por el titular del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo, Pablo Reguera.  “Lo primero que hay que hacer es comunicar al Ministerio de Salud para poder actuar. El Estado no es adivino”, reclamó en declaraciones a LT8.

En ese sentido Sukerman aseguró que los protocolos “son muy buenos pero hay que cumplirlos” y prometió investigar si las empresas incurrieron en algún tipo de falta al no dar aviso de los casos. También pidió a los trabajadores que, al menor síntoma, se aíslen y no asistan al trabajo sin temor a represalias. “Están amparados por la ley”, aseguró. Lo cierto es que, en medio de la escalada de casos y ante las nuevas restricciones, los trabajadores denuncian que ya no basta con solo cumplir los protocolos acordados: es tiempo de reforzarlos.


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